Cáritas La Rioja urge a las Administraciones públicas a adoptar medidas para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a las personas en situación de vulnerabilidad

4 Nov 2026

  • La entidad reclama ampliar el parque público destinado al alquiler social en 100 viviendas al año, crear un Observatorio de la Vivienda en La Rioja y actualizar la legislación autonómica
  • Los días 9, 10 y 12 de noviembre Cáritas La Rioja celebrará en Logroño las V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social, dedicadas a las dificultades de acceso a la vivienda, las políticas públicas y las alternativas habitacionales

Cáritas La Rioja ha urgido hoy a las Administraciones públicas a adoptar medidas concretas para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a las personas en situación de vulnerabilidad y garantizar su acceso a una vivienda digna y asequible. Entre sus principales reivindicaciones figuran la puesta a disposición de al menos 100 viviendas al año para alquiler social, la creación de un Observatorio de la Vivienda en La Rioja y la actualización de la legislación autonómica.

“El desajuste entre los precios de compra y alquiler, los ingresos de los hogares y la escasez de alternativas asequibles está dificultando el acceso a una vivienda digna y empujando a miles de personas y familias hacia situaciones de precariedad. Solo un compromiso firme y coordinado de las Administraciones, con recursos adecuados, permitirá hacer frente a la pobreza y la exclusión residencial que ya sufren muchos hogares y evitar que se agraven”, ha defendido David García, director de Cáritas La Rioja. En este sentido, ha insistido en que las ayudas económicas y los recursos de alojamiento de las entidades sociales, aunque necesarios para atender las circunstancias más urgentes, no pueden sustituir la responsabilidad de los poderes públicos de garantizar el derecho a la vivienda.

Cáritas ha trasladado estas reivindicaciones durante la presentación de sus V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social, que celebrará los días 9, 10 y 12 de noviembre en Logroño. Esta edición abordará la realidad de quienes tienen que vivir en habitaciones, el uso de datos para orientar las políticas de vivienda y las experiencias de entidades que desarrollan recursos habitacionales. El programa busca acercar estas cuestiones a la ciudadanía y dar a conocer iniciativas que puedan contribuir a mejorar el acceso a un hogar digno y asequible.

En la rueda de prensa también ha intervenido Carmelo Juárez, responsable de Comunicación Cristiana de Bienes de Cáritas La Rioja, quien ha presentado los principales indicadores de exclusión residencial y la experiencia de la entidad en el acompañamiento de las personas afectadas.

La vivienda, uno de los principales factores de exclusión social
Carmelo Juárez ha expuesto con cifras la dimensión de esta problemática. La limitada disponibilidad de vivienda pública y de opciones de alquiler asequible constituye uno de los principales obstáculos para atender las necesidades residenciales de los hogares con menos recursos. Según los datos facilitados por el Gobierno de La Rioja al Parlamento autonómico, en febrero de 2026 el parque público autonómico contaba con 204 viviendas en gestión activa, de las cuales 143 estaban adjudicadas y habitadas y otras 61 se encontraban en procesos previos a su nueva adjudicación.

A esta realidad se suma la escasa presencia de alquileres por debajo del precio de mercado. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 solo el 1,2% de los hogares riojanos vivía en una vivienda alquilada a un precio inferior al de mercado, frente al 3,5% de media estatal. Este indicador incluye distintas modalidades de alquiler reducido, no exclusivamente vivienda pública.

Por su parte, el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en La Rioja apunta a que en 2024 el 14,3% de la población riojana, unas 46.000 personas, presentaba algún problema de exclusión social relacionado con la vivienda. El informe estima que alrededor de 10.000 personas vivían en situación de vivienda insegura —por tenencia precaria, amenazas de pérdida del alojamiento o violencia en el hogar— y unas 26.000 residían en viviendas inadecuadas, con deficiencias graves, hacinamiento o falta de suministros o equipamientos básicos. Dado que ambas circunstancias pueden coincidir, FOESSA cifra en unas 31.000 las personas afectadas por al menos una de ellas.

«Las personas que no cuentan con capacidad económica para acceder al mercado ordinario se ven obligadas a desplazar su búsqueda de alojamiento hacia habitaciones, subarriendos, acuerdos informales o casas en malas condiciones. Esta situación afecta especialmente a hogares jóvenes, monoparentales, personas migrantes, hogares con baja intensidad laboral y con ingresos insuficientes o variables. La vivienda se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la inclusión social», ha explicado Carmelo Juárez.

A este diagnóstico se añade el estudio de la Fundación FOESSA La vivienda imposible: del alquiler inaccesible al realquiler de supervivencia, que analiza las dificultades económicas para acceder al mercado residencial. Según sus estimaciones, el 26,5% de las personas que vivían de alquiler en La Rioja en 2024 no dispondría hoy de ingresos suficientes para acceder de nuevo al mercado en condiciones económicamente sostenibles, es decir, sin destinar más del 30% de sus ingresos a pagar un alquiler de referencia. «La crisis habitacional ya no afecta únicamente a quienes carecen de ingresos: también está empobreciendo a personas que trabajan y poniendo en riesgo proyectos de vida que hasta ahora habían logrado sostenerse. Tener un empleo no garantiza poder acceder a un hogar estable y seguro», ha señalado el responsable de Comunicación Cristiana de Bienes.

La respuesta de Cáritas ante la falta de alternativas

Estas dificultades forman parte de la realidad que Cáritas La Rioja encuentra diariamente en sus servicios de acogida y programas de acompañamiento. Carmelo Juárez ha advertido: “Hay familias que están dedicando no solo el 40% de sus ingresos a vivienda, sino el 60%. Destinar una proporción tan elevada compromete la capacidad para afrontar gastos básicos como la alimentación, los suministros, los tratamientos sanitarios o la educación de los hijos”.

El responsable de Comunicación Cristiana de Bienes ha alertado también de la incertidumbre que viven muchas familias cuyos contratos de alquiler de cinco años están próximos a vencer: “Temen que, al finalizar el contrato y negociar nuevas condiciones, la renta aumente hasta una cantidad que no puedan asumir, lo que pone en riesgo su permanencia en la vivienda”.

Una de las manifestaciones más preocupantes de esta realidad es el aumento de personas y familias que se ven obligadas a vivir en una habitación. En 2025, Cáritas La Rioja proporcionó ayudas a 802 personas cuyo hogar era una habitación, 187 de ellas menores de edad. La cifra representa un incremento del 78,6% respecto a las 449 personas que recibieron apoyo en esa situación durante 2024.

“Nos preocupa especialmente que haya familias enteras, con niños y niñas, para las que una habitación es el único lugar disponible para descansar, comer, guardar pertenencias, relacionarse, estudiar, trabajar y criar. En un espacio mínimo de supervivencia se concentra todas las funciones de la vida cotidiana que deberían de repartirse en una vivienda adecuada”, ha denunciado Carmelo Juárez.

El esfuerzo económico que Cáritas dedica a atender estas necesidades refleja la magnitud del problema. El año pasado, la entidad destinó 144.196,37 euros a ayudas directas relacionadas con la vivienda, el 63% de todas las ayudas económicas concedidas durante el ejercicio.

Además de las ayudas económicas, Cáritas La Rioja dispone actualmente de 26 viviendas entre las del Proyecto de Alojamientos Temporales y las casas rurales cedidas por la Diócesis, en las que residen 82 personas. «Prevemos ampliar estos recursos hasta alcanzar próximamente las 30 viviendas. En ellas, además de proporcionar alojamiento, ofrecemos acompañamiento social y educativo para favorecer la autonomía y los procesos de inclusión», ha avanzado.

La entidad desarrolla también el proyecto Personas con Hogar, dirigido a personas en situación de sinhogarismo y basado en la metodología Housing First, que sitúa el acceso a una vivienda independiente al comienzo del proceso de acompañamiento. “Entre enero y octubre de este año, hemos atendido a 150 personas en situación de calle o alojadas en recursos específicos para personas sin hogar. De ellas, 63 tienen entre 18 y 35 años, lo que supone el 42% del total”, ha afirmado.

La entidad advierte de que su capacidad de respuesta está al límite. “La falta de alquileres asequibles también dificulta que personas y familias que han avanzado en sus procesos de inclusión puedan abandonar nuestros recursos temporales y acceder a una vivienda por sus propios medios. Esta situación prolonga su estancia y reduce las posibilidades de acoger nuevos casos de emergencia. Necesitamos que existan alternativas asequibles para que puedan consolidar su autonomía y dejar espacio a otras personas que también necesitan una respuesta», ha explicado Carmelo Juárez.

Cáritas reclama una apuesta pública sostenida por el alquiler social
Ante este escenario, Cáritas La Rioja reclama a las Administraciones públicas impulsar una respuesta estructural a la crisis habitacional que afecta a las personas en situación de vulnerabilidad. «Solicitamos a los gestores que pongan a disposición al menos 100 viviendas destinadas al alquiler social cada año. Necesitamos compromisos concretos, con actuaciones planificadas y recursos suficientes, para que las personas y familias que hoy quedan fuera del mercado ordinario puedan encontrar un alojamiento digno», ha defendido el director de la entidad.

Para sostener este incremento, Cáritas reclama que el Gobierno de La Rioja destine una partida presupuestaria anual de unos 15 millones de euros a la construcción de vivienda para alquiler social. Esta cantidad es una estimación inicial, que deberá concretarse en función de las características y los costes reales de las promociones.
La organización propone además captar con urgencia viviendas existentes, mediante su adquisición o alquiler a terceros, para aumentar la oferta sin depender únicamente de los plazos de construcción. Pide que las actuaciones se distribuyan por el territorio riojano en función de la demanda residencial de cada municipio.

«Si una entidad social como Cáritas, con recursos limitados, puede gestionar viviendas y acompañar a las familias que residen en ellas, las Administraciones públicas pueden desarrollar una respuesta de mayor alcance que ofrezca soluciones a muchas más personas», ha afirmado David García.

Junto a la ampliación del parque residencial, Cáritas considera preciso actualizar la legislación autonómica. «Debemos avanzar hacia el reconocimiento del acceso a la vivienda como un derecho subjetivo, de manera que las personas que cumplan los requisitos establecidos puedan exigir una respuesta efectiva de las Administraciones. También necesitamos una mayor coordinación entre las políticas de vivienda y los servicios sociales, porque las dificultades residenciales están estrechamente relacionadas con otras situaciones de vulnerabilidad», ha expuesto el director.

Otra de las propuestas es la creación de un Observatorio de la Vivienda en La Rioja. Según ha explicado el director, «es necesario un organismo que permita analizar de forma rigurosa y permanente la situación residencial de nuestra comunidad, conocer dónde se concentran las necesidades y qué dificultades encuentran las familias. Esa información debe servir para formular propuestas concretas a las Administraciones y evaluar si las medidas que se ponen en marcha están dando resultado».
David García ha concluido reclamando que estas actuaciones se integren en un plan público suficientemente dotado y sostenido en el tiempo. «El acceso a una vivienda digna no puede depender únicamente de la capacidad económica de cada familia y del mercado. Resulta imprescindible una intervención pública decidida, con recursos suficientes y una mirada coordinada entre Administraciones, que permita prevenir la exclusión residencial y ofrecer alternativas estables a quienes hoy no pueden encontrarlas por sus propios medios», ha insistido.

V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social: tres sesiones centradas en la vivienda
Con el propósito de profundizar en esta realidad y conocer experiencias desarrolladas en otros territorios, Cáritas La Rioja celebrará el 9, 10 y 12 de noviembre, a las 19:30 h, sus V Jornadas de Pobreza y Exclusión Social con la colaboración del Ayuntamiento de Logroño y Fundación Ibercaja. Bajo el título “Se busca hogar: la vivienda y la exclusión social”, tendrán lugar tres sesiones de acceso libre hasta completar el aforo.

El lunes 9 de noviembre, en el Espacio Lagares de Logroño, Guillermo Oteros, coordinador del departamento de Análisis Social y Observatorio de la Realidad de Cáritas Diocesana de Barcelona, ofrecerá la conferencia «Exclusión compartida. Vivir en una habitación».

El martes 10 de noviembre, también en el Espacio Lagares y a la misma hora, Mattias Bergman, jefe de la Sección de Innovación e Inspección de la Dirección General de Vivienda del Gobierno de Navarra, impartirá la ponencia «Políticas de vivienda basadas en datos: del Observatorio a la práctica».

El jueves 12 de noviembre, a las 19:30 h, la Fundación Ibercaja La Rioja (Plaza Diversidad, 2, Logroño) acogerá la sesión «Recursos habitacionales para el acceso a la vivienda», en la que participarán Sergio Rodríguez, director de la Fundació Habitatge Social (Cataluña), y Amaia Porres, directora de la Fundación Eguzkilore (Bizkaia).

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