Cáritas Española entrevista a Marcos Montoya, técnico del Programa de Personas sin Hogar, Temporeros y Migrantes de Cáritas La Rioja

1 Abr 2019

Cáritas Española dio a conocer a finales de 2018 su estudio “Vulneraciones de derechos laborales en el sector agrícola, hostelería y empleos del hogar”. Con el objetivo de profundizar sobre este tema, en su blog está presentando las acciones y experiencias de diferentes Cáritas Diocesanas. En enero expusieron el trabajo de un mediador intercultural en Lleida; en febrero, presentaron un proyecto de inserción laboral en Córdoba; y en marzo han entrevistado a Marcos Montoya, técnico del Programa de Personas sin Hogar, Temporeros y Migrantes de Cáritas La Rioja.

A través de su testimonio quieren reflejar el trabajo de la entidad en la mesa de coordinación que organiza las campañas agrícolas y los cambios positivos que ésta ha producido en el acceso a los derechos de las personas que trabajan en las campañas.

 

ENTREVISTA

Cuéntanos brevemente en qué consiste la experiencia.
Cáritas Diocesana de La Rioja está presente en varias mesas de coordinación para las diversas campañas agrícolas (fruta, vid, etc.). Está presente especialmente en el período de la vendimia, cuando más personas temporeras acuden a La Rioja.

Se reúne para la preparación de las campañas, a nivel municipios en las mesas de temporerismo de las localidades de Logroño, Nájera, Haro y Alfaro para coordinar los servicios municipales durante las campañas. También está en la mesa de la Delegación de Gobierno de La Rioja en la que se convocan a organizaciones sindicales, empresariales, cuerpos de seguridad, inspección de trabajo y organizaciones de apoyo a temporeros, para preparar la campaña contando con la experiencia de la campaña pasada.

 

¿De dónde ha surgido la idea?
Las reuniones con la Delegación de Gobierno de La Rioja ya existían, pero pudieron participar otras organizaciones gracias a la propuesta de Comisiones Obreras y Cáritas Diocesana de La Rioja para tratar los problemas que existían a nivel de contratación y de explotación laboral.

Las mesas de temporerismo a nivel municipal, surgen para preparar los dispositivos de los ayuntamientos para la atención de necesidades básicas y el acompañamiento a las personas temporeras y sus familias.

 

¿De qué manera esta buena práctica ha provocado un cambio en el acceso a los derechos de las personas que acompañamos?
A lo largo de estos 20-25 años se han observado algunas mejoras, sobre todo a nivel de contratación. Una de las buenas prácticas que se realiza cada vez más es la contratación en origen, la cual evita situaciones de exclusión social.

Se promueve que las Administraciones y entidades que participan en las mesas puedan actuar de manera conjunta ante las situaciones de vulneración de derechos. Pero se sigue denunciando ciertas situaciones que se deben mejorar, como el alojamiento. Se ha observado que mucha gente que acude a los centros municipales se encuentran trabajando, por lo que le corresponde a la persona contratante poner a disposición del trabajador un alojamiento que reúna las condiciones mínimas.

 

Sin embargo, se ha mejorado en varias cuestiones:
La escolarización de menores que acompañan a las familias temporeras. Se intenta que no haya situaciones de desamparo, sobre todo a familias de nacionalidad portuguesa, que vienen cíclicamente todos los años. Así, se evitan situaciones de analfabetización de los menores.

Las acampadas han disminuido considerablemente. Aunque sigue habiendo problemas con el alojamiento de los trabajadores, las acampadas ilegales eran un problema muy agravado en La Rioja, donde se acumulaban situaciones de exclusión social y era difícil realizar intervenciones por parte de los servicios sociales y las ONG. Sí que aparecen situaciones de infravivienda o alguna acampada esporádica, pero el número ha disminuido cuantitativamente.

Las contrataciones de personas migrantes en situación irregular han descendido. Ha sido un trabajo de sensibilización a lo largo de estos 25 años a la comunidad de agricultores y de intervención de la inspección de trabajo y de la Guardia Civil. Siguen existiendo vulneraciones en cuanto a la cuantía de la hora trabajada o las jornadas reales realizadas, pero la mayoría trabaja con contrato.

Se necesita promover más el contrato en origen como buena práctica, aunque se ha mejorado bastante. Se ven cuadrillas que vienen todos los años.

 

¿De dónde habéis sacado los recursos?
Tenemos un convenio con la Administración autónoma para la financiación del Programa de Temporeros y Personas sin Hogar.

 

¿Qué planes tenéis para el futuro?
Para la próxima campaña de la vendimia, Cáritas de La Rioja, en coordinación con Fundación Cáritas Chavicar, está intentado impulsar una Oficina de Acogida y Contratación para personas temporeras en la estación de autobuses de Logroño (que es un lugar estratégico debido a que todas las personas llegan a ese punto).

Se trata de una experiencia que se quiere poner en marcha para ver cuáles son los resultados y evitar así algunas situaciones de explotación laboral que se observan durante las distintas campañas agrícolas.

 

¿Qué mensaje tenéis para otras Cáritas Diocesanas que quieren duplicar esta buena práctica?
Está muy bien que existan este tipo de prácticas para compartir la visión y experiencia de otras organizaciones y Administraciones. Pero se necesita darle contenido y un equipo de trabajo que actué ante las necesidades que presentan las diversas organizaciones y que realice acciones y propuestas de mejora.