El trabajo, decente; como Dios quiere

Juan Antonio Meléndez y Bárbara Torres · Miembros de ‘Iglesia por el trabajo decente’

Por quinto año consecutivo, las organizaciones que integramos la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) celebramos, hoy 7 de octubre, la Jornada Mundial por el Trabajo Decente para hacer visible la indecente precariedad que sufre el mundo del trabajo. Junto a todos los agentes que participan en la organización política, económica y social del trabajo, urgimos a adoptar las medidas necesarias para conseguir que el trabajo decente sea una realidad accesible para todas las personas.

En junio se celebró el centenario de la Organización Internacional del Trabajo en el marco de su 108ª Conferencia, donde se constató la necesidad de orientar todos los esfuerzos a asegurar una transición justa a un futuro del trabajo que contribuya al desarrollo sostenible en sus dimensiones económica, social y ambiental. La apuesta común fue la de aprovechar todo el potencial del progreso tecnológico y el crecimiento de la productividad para lograr trabajo decente y desarrollo sostenible, con objeto de asegurar la dignidad, la realización personal y una distribución equitativa de los beneficios para todos.

Las preguntas que lanzamos en este 7 de octubre son estas: ¿en qué se ha transformado hoy la dignidad del trabajo?, ¿qué precariedad laboral es la que sufrimos las hijas e hijos de Dios? Cuando hablamos de precariedad laboral lo hacemos de vidas truncadas, vulnerables y violentadas; de personas explotadas y abusadas por contratos temporales y eventuales, con sueldos que no concuerdan con las horas realizadas, sin seguridad en el puesto de trabajo y sujetos a una flexibilidad que acaba quebrando la dimensión personal de las personas trabajadoras al imposibilitar una verdadera conciliación entre trabajo, familia, descanso, participación social y ocio. Seguimos constatando cómo el trabajo está lejos de ser un derecho que garantice la dignidad de la persona, mientras sigue aumentado el número de trabajadores y trabajadoras pobres.

Como organizaciones y movimientos de Iglesia encarnados en la realidad del trabajo, queremos ser buena noticia en nuestras casas y barrios, lugares de trabajo y centros de estudios. Y volveros a recordar que «la política económica debe estar siempre al servicio del trabajo digno». En palabras del papa Francisco, «cuando la sociedad está organizada de tal modo, que no todos tienen la posibilidad de trabajar, de estar unidos por la dignidad del trabajo, esa sociedad no va bien: ¡no es justa! Va contra el mismo Dios, que ha querido que nuestra dignidad comience desde aquí. La dignidad no nos la da el poder, el dinero, la cultura, ¡no! ¡La dignidad nos la da el trabajo!». Y un trabajo que sea realmente digno, porque hoy «tantos sistemas sociales, políticos y económicos han hecho una elección que significa explotar a la persona».

Sensibles a esta realidad, conscientes de la importancia de establecer puentes y mirando al mundo desde las periferias en las que estamos presentes, en esta jornada mundial reivindicamos que:

  • Todos los poderes públicos se comprometan de forma activa en la construcción de un sistema económico, social y laboral justo, fraterno y sostenible que sitúe a la persona en el centro.
  • El trabajo sea garante de dignidad y justicia, así como del desarrollo integral de la persona, de sus capacidades, dones y vocación, empezando por las personas más descartadas y excluidas.
  • El trabajo sea fuente de reconocimiento social y personal, a través de la dignificación de los cuidados, con nuevos planteamientos de políticas sociales, de género y educativas en igualdad entre mujeres y hombres, sin olvidar el derecho a una conciliación real de la vida familiar y laboral.
  • El trabajo es para la vida, por lo que es imprescindible que se realice en un entorno de seguridad y salud, con condiciones que garanticen la integridad física y psíquica de la persona.

En esta jornada, que coincide con el inicio del sínodo especial para la Amazonía, compartimos con todos los convocados a esa esperanzadora cita tanto los retos que nos lanza el cuidado de la casa común como las inquietudes ante el deterioro medioambiental y las violaciones de derechos humanos que conlleva para las comunidades más vulnerables. La defensa de la Creación nos involucra directamente como ITD en la defensa de unas condiciones laborales dignas para quienes se ven sometidos, bajo escandalosas condiciones de explotación, a prácticas productivas insostenibles con la dignidad humana y el equilibrio medioambiental.

Unimos nuestras fuerzas y compromisos como gesto profético, e invitamos a toda la Iglesia, a las comunidades, movimientos sociales y personas de buena voluntad a celebrar y reivindicar juntos esta jornada.

 

Próximos eventos

Feb
29
sáb
8:00 pm Actuación benéfica de La Garnach... @ Auditorio Municipal de Logroño
Actuación benéfica de La Garnach... @ Auditorio Municipal de Logroño
Feb 29 a las 8:00 pm
El sábado 29 de febrero, La Garnacha Teatro, compañía ganadora del Premio Max Aficionado 2019, representará Destinatario desconocido a beneficio de Cáritas La Rioja. La actuación tendrá lugar a las 20 h, en el Auditorio Municipal de[...]
Oct
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todo el día Jornada Mundial por el Trabajo D...
Jornada Mundial por el Trabajo D...
Oct 7 todo el día
Jornada Mundial por el Trabajo Decente
El 5 de mayo de 2015, mediante un acto público de presentación de la Declaración Iglesia por el Trabajo Decente, las entidades y organizaciones de inspiración cristiana Cáritas • Conferencia Española de Religiosos (CONFER) • Hermandad[...]