Iglesia por el Trabajo Decente denuncia que la crisis de la vivienda impide a muchos jóvenes construir un proyecto de vida autónomo

- Bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente», ITD reclama empleo estable, salarios suficientes y políticas públicas que garanticen el acceso a una vivienda asequible
- En La Rioja, la Jornada Mundial por el Trabajo Decente se celebrará el 7 de octubre en Calahorra con un gesto público a las 19:00 h en la plaza del Mercadal y una eucaristía a las 19:30 h en la parroquia Santos Mártires, presidida por Mons. Santos Montoya
Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que se celebra mañana, 7 de octubre, la plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) alerta de que disponer de un empleo ya no garantiza unas condiciones de vida dignas. Este año, bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente», las entidades promotoras ponen el foco en las dificultades que afrontan especialmente las personas jóvenes para acceder a una vivienda y desarrollar un proyecto de vida autónomo.
En La Rioja, ITD está integrada por Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Movimiento Rural Cristiano, Fundación Cáritas Chavicar, Comunidades Cristianas de La Rioja, Delegación diocesana de Apostolado Seglar y Pastoral con Migrantes.
La plataforma conmemorará la jornada este martes en Calahorra. A las 19:00 h tendrá lugar un gesto público en la plaza del Mercadal y, a continuación, a las 19:30 h, se celebrará una eucaristía en la parroquia Santos Mártires, presidida por Mons. Santos Montoya, obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño.
Tener trabajo ya no garantiza una vida digna
ITD advierte de que el encarecimiento de la vivienda y de los alquileres, unido a la inestabilidad laboral y a unos salarios que en muchos casos resultan insuficientes, está dificultando cada vez más la emancipación de la juventud. En el conjunto de España, solo el 31 % de las personas de entre 18 y 34 años vive de forma independiente sin ayuda familiar y la edad media de emancipación alcanza los 30,2 años, según los datos recogidos por la iniciativa.
«La crisis habitacional se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la exclusión», señala el manifiesto. Los elevados precios obligan a muchas personas trabajadoras a prolongar durante años la convivencia en pisos compartidos, asumir un esfuerzo económico difícilmente sostenible o posponer decisiones vinculadas a su autonomía personal y familiar. «Cuando el derecho a la vivienda se subordina a la lógica especulativa, el trabajo pierde su capacidad de sostener una vida digna», advierten las entidades.
La iniciativa subraya que esta realidad afecta de manera especial a la juventud, que en numerosos casos encadena empleos precarios y salarios insuficientes mientras ve alejarse la posibilidad de acceder a un hogar. ITD insiste así en una de las principales reivindicaciones de esta Jornada: el empleo debe permitir desarrollar una vida autónoma y acceder a derechos fundamentales, y no convertirse únicamente en una vía para subsistir.
La vivienda, un factor de exclusión también en La Rioja
Los datos del IX Informe FOESSA en La Rioja muestran que las dificultades residenciales tienen también un peso considerable en nuestra comunidad. El 14,3 % de la población riojana, unas 46.000 personas, presentaba algún problema de exclusión relacionado con la vivienda. De ellas, 26.000 residían en una vivienda inadecuada y 10.000 se encontraban en riesgo de perderla.
Además, el 8,4 % de los hogares riojanos —11.420— soportaba gastos excesivos de vivienda, hasta el punto de que, una vez abonados, sus ingresos quedaban por debajo del umbral de pobreza severa. Asimismo, el 34,2 % de las personas en riesgo de pobreza vivía de alquiler, una proporción que duplicaba la registrada entre el conjunto de la población.
Para ITD, estos datos evidencian la estrecha relación entre empleo, vivienda y exclusión social. Por ello, la plataforma reclama puestos de trabajo estables, salarios suficientes y condiciones laborales dignas, junto con políticas públicas que garanticen el acceso a una vivienda asequible y permitan que trabajar vuelva a ser una base real para construir un proyecto de vida.
El trabajo decente, llave para acceder a otros derechos
El gesto público que se desarrollará en Calahorra contrapondrá simbólicamente espacios de exclusión e inclusión para mostrar que el trabajo decente constituye una llave de acceso a otros derechos, como la vivienda, la protección social y la posibilidad de desarrollar una vida autónoma. La acción quiere recordar, además, que las situaciones de exclusión no pueden atribuirse únicamente a decisiones individuales, sino que están condicionadas por estructuras económicas, laborales y sociales que requieren respuestas colectivas y políticas públicas.
Con esta Jornada, Iglesia por el Trabajo Decente vuelve a reclamar que el empleo garantice unas condiciones compatibles con la dignidad de las personas y resume su reivindicación en un mensaje: «Sin trabajo decente, no hay vivienda digna ni justicia social».



