El riesgo de pobreza o exclusión social en La Rioja alcanzó en 2021 a casi 68.000 personas, el 21,3% de la población

18 Oct 2022

  • Según la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en La Rioja (EAPN La Rioja), la comunidad presenta un empeoramiento general en los principales indicadores de la tasa de AROPE y tiene el peor índice de pobreza en el histórico de este indicador

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en La Rioja (EAPN La Rioja) ha presentado hoy el 12º Informe ‘El Estado de la Pobreza’, basado en los resultados de la tasa AROPE (siglas de At Risk Of Poverty and Exclusion, en riesgo de pobreza y/o exclusión), que revela que el 21,3% de la población vivía, el pasado año, en riesgo de pobreza o exclusión social en esta comunidad.

Según este informe, presentado con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la cifra de personas que en 2021 se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social en La Rioja ascendía a 67.971 personas. El dato supone un aumento de 1,3 puntos con respecto al año anterior, lo que significa que 4.000 personas más han entrado en este índice. Es además la peor cifra de todo el histórico en la región en las mediciones del AROPE, que se vienen realizando desde 2015.

El incremento del índice AROPE en La Rioja, con 1,3 puntos, es medio punto mayor al crecimiento que la pobreza ha experimentado en el conjunto del país, que fue del 0,8.

El informe AROPE, que este año ha modificado su metodología de acuerdo con los objetivos de la Estrategia Europa 2030, viene dado por la combinación de tres indicadores: riesgo de pobreza, privación material y social severa y hogares con baja intensidad de empleo (BITH).

Con estos parámetros, el informe explica que 2021 sumó en España 397.031 nuevas personas en riesgo de pobreza y exclusión social. Así, el pasado año en esta situación se encontraban 13,17 millones de ciudadanos.

El documento analiza por primera vez la incidencia de la pandemia de la COVID-19 en la pobreza en nuestro país. Diferentes estudios preveían un aumento de más de un millón de personas en situación de pobreza. Sin embargo, el aumento no ha sido tal, gracias a las medidas de contención tomadas durante la crisis sanitaria y a las previstas en el escudo social.  “No obstante, queda mucho por hacer para revertir la tendencia al alza y alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza marcados en la Agenda 2030 y los ODS”, señala el informe de Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

Más mujeres que hombres en riesgo de pobreza

El informe profundiza en datos que revelan el perfil de las personas en riesgo de pobreza o exclusión social. En La Rioja, tiene mayor incidencia en las mujeres (pasa del 20,2 al 22,4 % en 2021), donde ha aumentado significativamente con respecto a los varones (del 19,7 al 20,1%). Por edades, fueron los niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años son los que más sufrieron el riesgo de pobreza (26,4%). Y también hay una mayor incidencia en el medio rural (28,9%), donde cada vez se incrementa más el índice AROPE, que en las zonas urbanas (19%).

 

INDICADORES DE LA TASA AROPE

Primer Indicador: riesgo de pobreza

Al igual que la tasa AROPE, el dato de pobreza en La Rioja también se incrementa, y pasa del 15 al 16,1%. Eso significa, en términos absolutos, que al cierre del año pasado había en La Rioja 51.582 pobres. Las mujeres fueron las que, de nuevo, padecen en mayor medida las consecuencias de la pobreza; 5.000 mujeres se sumaron a esta tasa, mientras que los hombres en situación de pobreza descendieron en 1.600.

El informe remarca un hecho significativo respecto a los más mayores: un tercio de los pensionistas aproximadamente -71.572 personas- reciben en esta comunidad una pensión que está por debajo de la cuantía que se considera como el umbral de la pobreza, que se fija en 2021 en 681 euros al mes (calculado para 14 mensualidades). Además, para el 14,8% de los pensionistas sus ingresos los sitúan directamente en pobreza severa (renta inferior a 454 euros al mes, calculado con 14 pagas).

Otro dato importante al analizar la pobreza es la vivienda. En esta comunidad, el 8,2 % de la población tiene gastos de vivienda superiores al 40% de su renta disponible. Sin embargo, entre las personas pobres, esa cifra se multiplica por 6 y alcanza al 47,1 %.  En este capítulo, cabe destacar también que el

el 35,1 % de las personas pobres destina a vivienda más de la mitad de su renta. Para la totalidad de la población de La Rioja, solo el 5,7 % tiene que dedicar ese porcentaje de su renta a ese concepto.

La pobreza severa, es decir, las personas que viven en hogares con un ingreso máximo de 530 € mensuales por unidad de consumo, alcanzó el año pasado en La Rioja al 7,2 % de la población. Son 3,2 puntos más con respecto a 2020, lo que supone un retroceso en las condiciones de vida de los ciudadanos; sin embargo, el indicador se mantiene tres puntos por debajo de la media nacional.

Al analizar la pobreza, el informe analiza el papel que juega el Estado con sus recursos y ayudas y se centra, especialmente, en la incidencia de las medidas adoptadas en el escudo social para paliar los efectos de la crisis generada por la COVID-19. Así, concluye que estas medidas redujeron en 4,1 puntos los índices de pobreza y evitaron que 13.000 personas cayeran en esta situación.

Segundo indicador: Privación Material y Social Severa

Este parámetro es uno de los que han sufrido modificaciones en la nueva metodología AROPE para adaptarse mejor a los requerimientos de la Agenda 2030. Ahora determina 13 ítems de carencia (antes eran 9) y considera que una persona sufre Privación Material y Social Severa cuando carece de 9 de esos 13 parámetros.

En esta situación de privación se encuentran 16.514 riojanos, el 5,2% de la población de la comunidad. Supone un 0,9% más con respecto al informe del año pasado y el segundo peor dato de todo el histórico del informe, por detrás del 5,4% que hubo en 2016.

En cuanto a las carencias de las que adolecen en mayor medida los riojanos destacan el hecho de no poder hacer frente a gastos imprevistos, algo que afirma el 22,5%; casi el mismo porcentaje de los que no se pueden ir de vacaciones al menos una semana al año (22,4%). Un 18,7 asegura que les resulta imposible sustituir muebles estropeados o viejos.

Comparando estos ítems con lo que sucede en España, todos están por debajo de la media nacional excepto las personas que no pueden irse de vacaciones y las que no pueden permitirse conexión a internet.

Analizando los datos en relación con el año pasado destaca el aumento de las personas que no pueden permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada, que pasan del 6 % al 9 %; las personas que no tienen recursos para comprar carne, pollo o pescado cada dos días, que se incrementa del 0,2 % al 3 %; y las personas que con su renta no pueden comprar y mantener un coche, cuyo aumento es del 1,6 % al 2,4 %.

El informe constata, además, que el 32,3 % de la población experimenta dificultades para llegar a fin de mes, lo que supone un incremento de 4,6 puntos porcentuales respecto a 2020. No obstante, el porcentaje de personas que presentan mucha dificultad desciende el 6 % al 3,1 %.

Tercer indicador: baja intensidad de empleo (BITH)

El indicador BITH analiza la situación de las personas entre 0 y 64 años -con la anterior metodología era hasta 59 años- que viven en hogares en los cuales se trabaja menos del 20% de su capacidad o potencial total de empleo.

En esta situación, en hogares de baja intensidad de empleo, vivían el año pasado 16.851 personas en La Rioja, un 6,7% de la población menor de 64 años residente en la comunidad. La cifra supone un crecimiento ligero de 0,1 puntos respecto al año pasado, lo que en la práctica supone estabilidad, tras un periodo de descenso desde 2018.

El informe se detiene, asimismo, en el análisis de la renta media y la desigualdad. En La Rioja, la renta media por persona fue de 12.913 €, lo que supone 644 € superior a la renta media nacional. Sin embargo, esta distancia se ha reducido notablemente respecto al año pasado. Esto se debe a que mientras a nivel nacional la renta se mantiene estable, en La Rioja desciende 591 €.

Similares conclusiones se pueden aplicar a la renta por unidad de consumo. Para 2021 fue de 18.758 € en La Rioja, cifra que es 655 € superior a la media nacional y con un descenso de 940 € en el último año. En cambio, para el total nacional solo descendió en 13 €.