Cáritas La Rioja llama a “poner cara” a las personas sin hogar para conocer su realidad y denunciar el modelo económico que los expulsa

24 Oct 2019

Con el lema “Pon cara al sinhogarismo, ¡di basta! Nadie sin hogar es posible”, Cáritas La Rioja ha realizado un flashmob y ha leído un manifiesto en el patio de su sede. Este acto de sensibilización forma parte de las actividades programadas a nivel nacional con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se conmemorará el 27 de octubre, y que tiene como objetivo impulsar entre la ciudadanía la toma de conciencia sobre la exclusión social extrema de las personas sin hogar. Una situación que, lejos de remitir, se ha agravado en los últimos años y que tiene sus raíces en un modelo socioeconómico generador de descarte y expulsiones que tiene su mayor impacto en las personas sin hogar.

“Con la campaña queremos sensibilizar a la sociedad de la realidad de estas personas que conviven entre nosotros, aunque a la mayoría no las veamos -explica Joaquín Yangüela, responsable de Integración Social de Cáritas La Rioja-. Además, deseamos denunciar un modelo socioeconómico donde el dinero y el beneficio son los nuevos dioses. En nuestra propia ciudad se produce la paradoja de tener miles de viviendas vacías mientras docenas de personas duermen en la calle y otros cientos no pueden acceder a un hogar seguro o a un precio razonable”.

En las diferentes Cáritas parroquiales de La Rioja y el programa de Movilidad de Cáritas Diocesana, en 2018 fueron atendidas 416 personas sin hogar. De ellas, 404 eran hombres y 12, mujeres; 92 eran españoles, 63 eran comunitarios y 261, extracomunitarios.

Desde Cáritas, lanzan tres propuestas para prevenir la pérdida del hogar mediante acciones coordinadas de políticas públicas de bienestar, protección social y vivienda. Según expone Joaquín Yangüela, se trata de: “Prevenir las situaciones de pérdida de vivienda, por ejemplo, protegiendo los hogares más vulnerables en riesgo de desalojo y garantizarles un alojamiento alternativo; establecer protocolos de actuación para que las personas desfavorecidas que salen de recursos sociales como el hospital o un centro penitenciario no se encuentren en situaciones de mayor exclusión residencial; y contar con un sistema, de ámbito estatal, que garantice unos ingresos mínimos suficientes para que todas las personas en situación de pobreza puedan dejar atrás la precariedad y avanzar en procesos de inclusión”.

40.000 personas sin hogar y casi 60.000 desahucios

El cartel de la campaña de este año está protagonizado por el rostro de Sara, una persona sin hogar de 41 años, junto a la frase “ponle cara”. Al elegir a una mujer como imagen de la campaña se quiere destacar cómo el problema del sinhogarismo les afecta doblemente a ellas, quienes además de una menor visibilidad en la calle, son mucho más vulnerables a sufrir agresiones y situaciones de violencia.

“Me quedé sin trabajo, el banco me desahució y ahora vivo en la calle. Lo peor es que parece que dejas de existir. Llegó un momento en que no me importaba nada”. Estas palabras de Sara ponen voz a la experiencia de desarraigo que viven más de 40.000 personas que siguen estando en situación de sin hogar en todo el territorio español.

A estas se añaden los miles de familias afectados por alguno de los 59.671 desahucios que se realizaron en 2018 en toda España, un 62,5% de ellos como consecuencia de los lanzamientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos y otro 31,7% derivados de ejecuciones hipotecarias.

Esta situación de grave vulnerabilidad a la que está sujeto el derecho a la vivienda en nuestro país viene rubricado también por los datos del VIII Informe FOESSA presentado en junio pasado, donde se apunta que casi 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de gran precariedad en la vivienda.

Con este preocupante diagnóstico social de fondo, las organizaciones promotoras de la jornada —Cáritas, Faciam (Federación de Asociaciones y Centros de Ayuda a Marginados), XaPSLL (Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar de Barcelona) y besteBI (Plataforma por la Exclusión Residencial y a favor de las Personas Sin Hogar de Bilbao)— urgen a toda la sociedad a “poner cara al sinhogarismo” para tomar conciencia del verdadero alance de esta sangrante realidad social.

Una situación que se deteriora

Las dificultades de acceso a una vivienda digna se han agravado en los últimos años. Como señalan las entidades promotoras del Día de Personas Sin Hogar con datos aportados por FOESSA en su último Informe, diez años después del comienzo de la crisis económica y cuatro después de su punto de inflexión en 2013, las personas en situación de exclusión social se han incrementado un 12%, mientras un 40% en la población sufre exclusión social severa. En ese mismo Informe se indica que casi 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de inseguridad en la vivienda.

Al agravamiento de esta situación contribuye el hecho de que la vivienda de alquiler social suponga un instrumento residual en la política de vivienda española. Aunque no se dispone de datos exactos sobre su número, la mayoría de los estudios estiman que el parque social existente a fecha de hoy solo representa entre el 1% y el 2,5% del total de viviendas principales.